Cimientos del presente

Mudanza

Cimientos del presente seguirá su andadura por el pasado en otra dirección.

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Raíl que llevaba al campo de exterminio de Auschwitz-Birkenau. La última parada dejaba a los deportados en las cámaras de gas.

Raíl que llevaba al campo de exterminio de Auschwitz-Birkenau. La última parada dejaba a los deportados en las cámaras de gas.

Museo del campo de concentración de Auschwitz.

Museo del campo de concentración de Auschwitz.

Maniobras de mal gusto

Se conoce como “Línea Intxorta” a la situación del frente en la zona norte en 1937. La Guerra Civil llegaba al capítulo en el que las fuerzas sublevadas contra la democracia debían afianzar su dominio en el tercio norte de la península.

Pocos metros separaban a las fuerzas leales a la república de los integrantes de las fuerzas del general Franco. La expedición nacional, comandada por el general Mola, integraba entre otros a buena parte de los batallones carlistas navarros, falangistas, y voluntarios italianos. Su cometido sería romper el frente enemigo, que comenzando a las afueras de Ondarroa, pasaba por Berriatua, Eibar, Elgeta, Elorrio y Durango, teniendo como frontera natural las Intxortas, tres cumbres cercanas a Elgeta.


Ver Línea Intxorta en un mapa más grande


Fue el 24 de abril de 1937 cuando los atacantes rompieron las defensas en Elgeta. Los supervivientes recuerdan cómo la acción dejó como resultado violaciones, saqueos y alrededor de 20 fusilamientos. En los días posteriores llegarían los bombardeos de Eibar o Durango. La villa armera sufrió los ataques aéreos el día 25 de abril.

Ayer, día 24 de abril, se cumplían 75 años de la toma de Elgeta. A primera hora de la mañana el alcalde de la localidad informó a los medios de que el Ejército de Tierra estaba realizando maniobras militares en el pueblo. Estas actividades no sentaron bien a la población, teniendo en cuenta que se trataba del día del aniversario.

¿Fue una casualidad? Lo fuera o no, no estaría de más conocer los hechos del pasado para evitar episodios como éste. Las maniobras militares suelen servir para la formación de los soldados. Quizá esta vez sobró practicum y faltó teoricum.

El horror. Es una de las palabras que más se podría acercar a describir el infierno que grandes números de individuos sufrieron en los campos de concentración. La fotografía que arriba se muestra es una escultura ubicada en el museo del campo de concentración y exterminio de Auschwitz-Birkenau, hoy en día entre las localidades de Oświęcim y Brzezinka, toponimia que recuperó su identidad polaca tras 1945.
14.000 hectáreas de superficie fueron testigos de la muerte de al menos un millón cien mil judíos. No obstante, el exterminio masivo de semitas no comenzaría hasta 1942. Fue desde 1939 cuando el campo Auschwitz I comenzó a ser la morada de intelectuales polacos y miembros de la resistencia, y a partir de 1941 prisioneros de guerra soviéticos. La Solución Final sumaría a estos prisioneros a miles de judíos de Europa que fueron deportados, así como a homosexuales, gitanos y discapacitados.

El museo del campo de exterminio ha querido recalcar que más allá del exterminio de un millón de judíos, miles de polacos sufrieron aberraciones de similar magnitud. Una de ellas era lo que popularmente se conoce como “duchas”, en las que se gaseaba a los deportados.

Jamás existieron tales duchas, eran falsas promesas hechas a los prisioneros. Se trataba más bien de un habitáculo cerrado en el que se introducía a grupos de personas, que no veían la luz si no fuera por unos agujeros situados en el techo del recinto. Por aquellos ojos se lanzaba Zyklon B. Este compuesto, se evaporaba al contacto con el calor, y producía la muerte en veinte minutos. Los cuerpos eran recogidos por un batallón que los transportaba a los crematorios, de donde posteriormente se recogían cenizas para abonar el campo.

La memoria que difunde el museo polaco no quita importancia al sufrimiento de los judíos de ningún modo, pero sí da realce a los casos del resto de prisioneros. ¿Intenta Polonia equiparar el sufrimiento de su pueblo? No es extraño encontrar en los polacos rechazo ante lo alemán y la glorificación de una de las naciones más castigadas de Europa. El cambio de denominación al polaco de todas las ciudades que formaban parte de los dominios del II y III Reich son muestra de ello.

Las ideas generales que se han divulgado durante décadas sobre el exterminio se han centrado más en el exterminio judío, haciendo olvidar que no fueron las únicas víctimas. ¿Es posible que esta visión sea la que ha permitido a Israel actuar a su antojo sin que las críticas se lo impidan? ¿Justifica el exterminio la patente de corso del Estado sionista? Preguntenle a Günter Grass.

El horror. Es una de las palabras que más se podría acercar a describir el infierno que grandes números de individuos sufrieron en los campos de concentración. La fotografía que arriba se muestra es una escultura ubicada en el museo del campo de concentración y exterminio de Auschwitz-Birkenau, hoy en día entre las localidades de Oświęcim y Brzezinka, toponimia que recuperó su identidad polaca tras 1945.

14.000 hectáreas de superficie fueron testigos de la muerte de al menos un millón cien mil judíos. No obstante, el exterminio masivo de semitas no comenzaría hasta 1942. Fue desde 1939 cuando el campo Auschwitz I comenzó a ser la morada de intelectuales polacos y miembros de la resistencia, y a partir de 1941 prisioneros de guerra soviéticos. La Solución Final sumaría a estos prisioneros a miles de judíos de Europa que fueron deportados, así como a homosexuales, gitanos y discapacitados.

El museo del campo de exterminio ha querido recalcar que más allá del exterminio de un millón de judíos, miles de polacos sufrieron aberraciones de similar magnitud. Una de ellas era lo que popularmente se conoce como “duchas”, en las que se gaseaba a los deportados.

Jamás existieron tales duchas, eran falsas promesas hechas a los prisioneros. Se trataba más bien de un habitáculo cerrado en el que se introducía a grupos de personas, que no veían la luz si no fuera por unos agujeros situados en el techo del recinto. Por aquellos ojos se lanzaba Zyklon B. Este compuesto, se evaporaba al contacto con el calor, y producía la muerte en veinte minutos. Los cuerpos eran recogidos por un batallón que los transportaba a los crematorios, de donde posteriormente se recogían cenizas para abonar el campo.

La memoria que difunde el museo polaco no quita importancia al sufrimiento de los judíos de ningún modo, pero sí da realce a los casos del resto de prisioneros. ¿Intenta Polonia equiparar el sufrimiento de su pueblo? No es extraño encontrar en los polacos rechazo ante lo alemán y la glorificación de una de las naciones más castigadas de Europa. El cambio de denominación al polaco de todas las ciudades que formaban parte de los dominios del II y III Reich son muestra de ello.

Las ideas generales que se han divulgado durante décadas sobre el exterminio se han centrado más en el exterminio judío, haciendo olvidar que no fueron las únicas víctimas. ¿Es posible que esta visión sea la que ha permitido a Israel actuar a su antojo sin que las críticas se lo impidan? ¿Justifica el exterminio la patente de corso del Estado sionista? Preguntenle a Günter Grass.

Urzainqui, patria de “B” Johnson

Nunca se ha prestado suficiente atención a la “B” que completa el nombre completo de uno de los presidentes de Estados Unidos, Lyndon B. Johnson. ¿Y si les digo que este mandatario podría tener relación con Navarra?

Mi padre siempre contaba que el presidente que sucedió a Kennedy tenía sus orígenes en un pueblo roncalés. Su teoría supone que la familia de Johnson provenía de Urzainqui y emigró al nuevo continente. La famosa “B”, sustituye a Baines, un apellido de la zona. Más aún, el mito lo relacionaba con la casa que elabora uno de los pacharanes más conocidos del antiguo reino pirenaico.

Para mi sorpresa, cuando bogaba por la red encontré un vestigio de verdad. Aquella historieta comenzaba a tomar tintes reales. Y es que el Ayuntamiento de Urzainqui, noble localidad del valle del Roncal, bañada por el río Esca, no duda en exponer que "se suele recordar que Lyndon Baines Johnson, ex-presidente de los Estados Unidos, tenía antecedentes familiares que lo ligaban a Urzainqui: concretamente a casa Pelusanqui”.

Sólo se conoce que la familia de la madre de Lyndon, de apellido Baines, descendía de un pastor baptista de Arkansas, George Washington Baines. Su padre, Thomas Baines, era también un religioso, residente en Carolina del Norte. ¿Cuándo emigró el linaje de Urzainqui a las Américas?

Lo que otrora era un relato que sacaba una sonrisa a cualquier foralista escuchante se ha convertido en fundamento no de verdad, pero sí al menos de distanciamiento del mito. Un mito que escondía una curiosa “B”, que guardó entre sus rasgos el origen, la patria chica de un famoso mandatario estadounidense.

Derecho de huelga

Huelga viene de la palabra holgar, cuyas acepciones la describen entre otras como no trabajar, pero también le dan el significado de sobrar, de ser inútil.

Cuando ejercemos el derecho de holgar hablamos de la interrupción colectiva de la actividad laboral por parte de los trabajadores con el fin de reivindicar ciertas condiciones o manifestar una protesta, según la DRAE.

Se habla de huelgas en el antiguo Egipto, pero tal como hoy las conocemos podemos sentar su precedente en la segunda mitad del dieciocho inglés. Durante el bautismo de fuego de la fragua industrial y el giro copernicano de las relaciones laborales entre capitalistas y obreros, la huelga se consolidó como el instrumento de la defensa de los intereses de los trabajadores y la mejora de sus condiciones laborales.

Huelga - Stanislaw Lentz

Las ideas en defensa de los trabajadores que los sindicatos difundieron durante el XIX cuajaron en la legislación de principios del XX. México fue el primer país en reconocer el derecho de huelga en 1917. Esa consecución social se ha mantenido hasta hoy como un avance en el desarrollo de las sociedades civilizadas. Ese carácter impoluto y legítimo del derecho de huelga es ahora puesto en cuestión con frases como “no es lo más oportuno para el país” o “esto no va a crear puestos de trabajo”.

Cabe preguntarse, ahora que es ninguneado, si el derecho que en democracia es la huelga sigue teniendo el mismo significado. ¿Logran las huelgas sus objetivos? Al principio del post he expuesto dos acepciones de holgar. El día después del 29-M aclarará si la huelga no significó la segunda o por el contrario, si se quedó en meros fuegos de artificio.

Hoy me han regalado un marco en el que se ha ilustrado esta colección de blasones de principados europeos en 1519, producido en Francia. El Reino de Navarra se sitúa junto a los reinos hispánicos, pero debajo del escudo figura un nombre: Henri II (Albret), Roi. ¿Curioso, no?

Hoy me han regalado un marco en el que se ha ilustrado esta colección de blasones de principados europeos en 1519, producido en Francia. El Reino de Navarra se sitúa junto a los reinos hispánicos, pero debajo del escudo figura un nombre: Henri II (Albret), Roi. ¿Curioso, no?

Coraje.

Coraje.

Keynes vs Hayek

Con la Economía hemos topado, o mejor dicho, con sus cocineros. Dos hombres que propusieron recetas para solucionar la gestión de los recursos escasos en los años centrales del siglo XX: Keynes y Hayek.

He encontrado dos videos que con el fin de divulgar sus teorías económicas presentan a ambos personajes de manera curiosa. Y insisto en lo de curioso porque los economistas rapean.

El mensaje está claro, estímulos a la economía o mercado libre. Ambas estrategias del pasado son revisadas en el presente, pues al igual que en los años en los que estos economistas trabajaron, nuestro tiempo requiere medidas contra una crisis que arrastramos desde hace cuatro años. Si piensan que la dialéctica ha terminado, están equivocados, sigue caliente desde entonces. Prueba de ello es la segunda ronda.